Hay determinadas situaciones que hacen que realmente me desborde, a pesar de que, aparentemente, parezca una chica fuerte, que se suele preocupar por pocoe intenta buscarle sentido a las cosas.
Pues hoy es una de esas noches en las que si el mundo se acabara tampoco pasaría nada...
Sé que hace poco escribí que hay cosas peores en el mundo que lo que normalmente nos sucede, pero no puedo evitar sentirme triste.
Triste porque me paso la vida esperando a un "mañana" que nunca llega. Ese "mañana" me pone la zancadilla noche tras noche y hoy ha conseguido que me caiga al suelo y me pegue una buena leche.
Pero que puedo hacer... Lo único que me queda es esperar tiempos mejores, esperar a que ese "mañana" llegue y se haga HOY, y sea YA, AQUÍ y AHORA. Y esperar a que las lágrimas se conviertan en besos...